22.2.12

Algo no incluido en 'un mes...'

Sé que quizás sea esto apresurado pero no veo que las cosas empeoren en los próximos meses sino, al contrario, que sigan mejorando: sé que ustedes no están al tanto y no es mi deber informarles, pero me gusta visitar una casa por la calle Duarte Quirós, sería a unas 8 cuadras de mi casa, no es mucho especialmente cuando pasamos por la mitad del camino. Y en esa casa, que en realidad es un quinto piso sin ventanas a la calle, hay dos fuentes de agua azulada. Es temprano, es muy temprano y a la vez es muy tarde, son las cinco menos diez minutos de la mañana, pero el futuro no va a empeorar, lo sé, y serán algunas más mis visitas a esa casa, antes de que una ventolina me la aleje de mis muñecas, antes de que una brisa me impida asirla de nuevo por el cordel, antes de que un huracán la despeje y vuelva a ser una casa desierta, por lo menos para lo que es mi percepción, con las puertas tapadas de hojas de ficus y ramas de cadmio.

Si esa casa tuviera ventanas que dan a la calle, sería hermosa; pero yo confío en visitarla ni bien comience a nevar (porque es otra cosa que confío que va a pasar este año, Córdoba va a ver de nuevo la nieve, y yo voy a venir con bufandas, armado como un provinciano caluroso que tiene dos semanas de invierno al año), va a ser mucho más hermosa, porque se va a saber que afuera está nevando y nosotros, dentro, también estamos nevando, y cómo. Pero el agua de las fuentes azules no se congela. No aspiro conocerla en todas sus propiedades, pero ya estoy seguro de que no se congela y todo va a parecer de película independiente argentina (aunque me dijeron que todo el cine argentino es independiente, verifiquemos fuentes).

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