23.2.12

Isis

No encontraría sorprendente ni repulsivo que fuéramos hermanos
haber nacido tras los barrotes de la misma cuna
es sólo una metáfora para lo que pasaría dieciocho años después.
Creo que estas palabras van porque te extraño;
sorprendente quizás sea la circunstancia
sorprendente acaso el producto de las ganas de pensarte.
No estoy solo
no podría estar solo aunque quisiera
ni estoy seguro de haber estado solo nunca
pero no significa que sea llevadero
por algo te conocí y sobre todo por algo conocí tu ausencia;
es más o menos estar solo
es más o menos no tener madre ni hermana.
Ni mirar de atrás los barrotes de la cuna
ante los monstruos cínicos que nos presentaron como la familia
los amigos
y los profesores.
Quiero decirte de qué forma le mostraría a ellos los dientes
sólo para comprobar que vos lo harías igual;
pongo mis manos en el fuego y seguramente el fuego se apague.
A veces llueve sobre mi cabeza
cuando me siento abajo del ombú a cantar Louis Armstrong
a veces pienso que mi cabeza es mi única casa
pero todo esto ya lo sabés;
mirá si merecerás ser destinatario de misivas totalmente inciertas
nadie en el mundo merece ese título mejor que vos
desde ya que no estoy seguro de haber compartido el colchón con vos
mucho antes de haber compartido el colchón con vos,
mirá si no merecerás ser destinatario de veinte mil abrazos
que escondo detrás de un muro gris bajo el cielo hirviente;
no sé si tendría que añadir algo más o es hundir mis pies en el barro.
No sé ya si incluso a mí sos capaz de mostrar los dientes.

No hay comentarios:

Publicar un comentario