1.3.12

Ineficacia de las cunetas

las esquinas, hablame de las esquinas. esas que te inspiraron tu esquinazofrenia. horacio. encantado.
houston, ¿encontramos o no a la princesa? mirá que a oscuras, estamos sobrevolando la Antártida, y no se destaca este continente por la claridad de su señalética. ¿o ya dejaste de buscar?
suena en algún lugar del hemisferio un triste gurú de invierno.
desarrollamos una teoría de qué tan rápido tenemos que ponernos a trabajar, así ganamos tiempo para ser cucarachas, tristes blátidos sin obligaciones.
[el delirio de un hombre con fiebre es también como la ficción testimonio de la sociedad en que vive.]

INEFICACIA DE LAS CUNETAS

Estando inundados, quisimos aventurarnos a la esquina. La lluvia, que caía a gotitas (cada una un re o un sol) no nos iba a encerrar. Corrí el portón de hierro y ella salió primero, el paraguas surgió sobre su cabeza rubia. Eché llave.
Tic tic tic, las gotas de lluvia caían sobre mi cabeza. Imposible describir, entre la belleza de los cielos y la ineficacia de las cunetas, su fina voz riéndose, en la lluvia formaba un acorde, vení bajo el paraguas, te vas a mojar. Hundí los bolsillos en mis manos, pero no, frescavena. Calláte un poco. Dejáme escuchar el tic, tic, tic.
Y tenía miedo porque el bizcochuelo en el horno no iba a ser retirado a tiempo, aquél espectáculo daba para dos horas. En un susurro, iban y venían los ombúes, sus hojas, tontas, inocentes, enamoradas; houston, tneemos un problema, no podemos pispear entre las nubes para ver los ojos de la rubia que paradójicamente están llenos de sol. Déjelos ser, private Jones.
Encantado. Se dice, cuando recién se conoce a alguien. Lo dije cuando te conocí. Pero ahora estoy también hundido en tu encantamiento. Pero vení. No quiero. La pasión vista desde la mera pasión. Tontos del espacio que no comparten la misma baldosa con ella, la misma baldosa con el sol.
El beso inundó nuestras caras, tic tic. Llovía más fuerte. Después de unos segundos nos separamos. Siesta de barrio; nadie había visto nada, todos durmiendo. Volvimos, esta vez lentamente, tic tic, taciturnos. Houston, el espectáculo está terminando.
Fin de los susurros del ombú. Abrí la puerta con la llave, metí un pie húmedo dentro. El olor a bizcochuelo había llenado la casa. Quién sino vos, cuándo sino ahora; está todo bien.

MIS RÚBRICAS, CREAKING NOTEBOOKS, TECLADOS SIN TECLAS

somewhere I knew you
tirados al azar comiendo mandarinas?
un testimonio
partimos de la etimología
oh biblioteca de alejandría
handwritten speech that cannot be decoded
guide my delirium
through the sunny forest
les étoiles sont là pour toi, tu peux les regarder
comme petites miracles des yeux quand on est finalément reveillé
qué me han dicho de la mirada en código
que alarga las noches en verano
y las hace eternas en invierno
muerto de frío y de sed la Tierra navega en círculos un poquito más rápido
todo se mezcla
cesira y cerveza
mapuche y starbucks
dulzura de lluvia dulzura de café dulzura de labios
may I lady
you don't know me
but let's walk.

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